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IPHONE 5S  MEJORAS

reúne potencia, facilidad de uso y una cámara excepcional


El reloj interno de Apple no atrasa ni adelanta. Tal y como se esperaba, septiembre ha marcado el momento de renovación en la gama iPhone. Este año lo ha hecho con una estrategia algo diferente, evolucionando el terminal del año anterior, el iPhone 5 a un modelo nuevo, el 5C, en lugar de mantenerlo en el mercado.
Pero como de costumbre hay también un sucesor "s" para el teléfono. Al igual que el iPhone 3G tuvo el iPhone 3GS y el iPhone 4 el iPhone 4S ahora el iPhone5 tiene el iPhone 5s. 
La pauta que sigue es la misma. Pocos o ningún cambio en el diseño del dispositivo pero con nuevo procesador, nueva cámara y algunas sorpresas en el interior. Este año además, al nuevo teléfono se une el lanzamiento de una nueva versión del sistema operativo iOS7, con un cambio radical en aspecto y funciones, tanto en la parte visible al usuario como (y esto es más importante) en las disponibles para desarrolladores.
El 5s, por tanto, repite la misma pantalla de cuatro pulgadas del iPhone 5. Es una característica sorprendente cuando se atiende al resto del mercado. La mayoría de sus competidores directos hoy empiezan en las 5 pulgadas y las versiones "mini" que muchos fabricantes hacen de sus teléfonos insignia a menudo sobrepasan las 4,3 pulgadas. 
Hay nuevos colores pero los materiales son los mismos. Las dimensiones son similares, incluido el grosor de 7,6 mm. La batería interna es un poco más grande, pero más o menos se traduce en la misma autonomía que tenía el modelo anterior.
Para buscar cambios significativos, en definitiva, hay que mirar más allá del aspecto externo. 
Antes de salir de EE.UU. el pasado viernes (pasaré unas semanas en España), pude hacerme con uno, la versión de 32 GB en color "gris espacial". El dorado es mi modelo preferido en esta nueva versión y planeo cambiarlo más adelante pero el día de lanzamiento las existencias eran limitadas. He pasado las últimas 48 horas con el teléfono y ésta es mi impresión.

PROCESADOR
La estrella del iPhone 5s es el procesador A7, el primero del mundo móvil que da el salto a los 64 bits. Apple asegura que tiene el doble de capacidad de proceso y el mismo consumo que el modelo A6 del iPhone 5. Cada test dará unas cifras diferentes y en mi opinión siempre queda la duda si estas baterías de pruebas (benchmarks) realmente tienen algún sentido para el usuario final o son representativas de la capacidad del teléfono en su uso diario. 
Andandtech hace un trabajo excelente analizando la potencia de los diferentes procesadores y en ese sentido su análisis del A7 merece la pena como complemento a esta entrada siempre y cuando no le asusten los datos técnicos. El resumen, si le parece muy largo: sí, el A7 es increíblemente potente.
Ahora bien, ¿en qué se traduce eso? Muchos dirán que el salto a 64 bits es innecesario porque la principal ventaja de esa arquitectura es poder usar más de 4 GB de memoria RAM (el iPhone 5s tiene 1 GB). La realidad es mucho más compleja. El salto a 64 bits también viene con un juego de instrucciones más eficiente y otras ventajas menores (mayor tamaño de los registros, por ejemplo) que se traducen en un mejor rendimiento final si el sistema operativo está preparado para sacar partido de ellas. iOS 7, por supuesto, lo está.
Pero el iPhone 5s no parece más rápido que el 5 a la hora de moverse por iOS7 o ejecutar las diferentes apps, al menos las disponibles actualmente. El 5 ya es lo suficientemente rápido así que cualquier mejora resulta dificil de apreciar. Sí se nota una importante mejora, sin emabrgo, a la hora de cargar páginas web en Safari. Empieza a dar una sensación parecida a la que se tiene en un ordenador convencional.  También al editar vídeos o fotografías.
BIOMETRIA

Una de las grandes diferencias del iPhone 5s frente a la versión anterior es que el teléfono incluye un lector de huellas dactilares en el botón de inicio, que ahora es plano, no cóncavo, y carece de icono. La idea es que este lector funciona como un atajo para no tener que introducir el código de desbloqueo del teléfono. No es, por tanto, un sistema de seguridad independiente. El usuario puede decidir si prefiere introducir el código a mano, como hasta ahora, o simplemente usar el dedo elegido -por comodidad normalmente el pulgar, aunque pueden registararse hasta cinco dedos diferentes-  sobre el sensor. También puede utilizarse para validar las compras hechas en iTunes.
Otros smartphones han utilizado lectores de huellas dactilares con anterioridad y es también una opción común en algunos portátiles de empresa. La diferencia, aquí, es que el lector no requiere deslizar el dedo sobre una pequeña tira sensora, sino simplemente reposar la yema sobre el botón. Apple no ha dado especificaciones detalladas sobre el funcionamiento de este sensor, pero es probable que se base en la tecnología desarrollada por Authentec, una compañía que la empresa de la manzana compró el pasado año.
Este tipo de sensores toman imágenes de alta resolución de las capas interiores de la epidermis, en lugar de una foto de la capa superior, y son mucho más rápidos a la hora de procesar la imagen para validar al usuario. El iPhone 5s tarda menos de un segundo si la imagen es buena. El nivel de seguridad del teléfono, sin embargo, es el mismo que había hasta ahora porque siempre se puede usar la clave de acceso en lugar de la huella. Es más, en algunas ocasiones es obligatorio usar la contraseña y no se permite la huella; por ejemplo cuando se reinicia el teléfono o se accede a la configuración de seguridad y registro de nuevas huellas.
TouchID funciona muy bien. Sólo en dos ocasiones durante el último fin de semana he tenido que repetir el escaneo del dedo al desbloquear e incluso repitiendo el proceso es más rápido que introducir la clave de acceso a mano. 
Como curiosidad estos sensores, tanto los antiguos de tira lectora como el que usa el iPhone 5s, no funcionan con dedos separados de la mano (una imagen recurrente en las películas de acción). El sensor detecta el tejido vivo. Hay otras formas de engañar lectores biométricos (en especial de huellas dactilares) en cualquier caso y sobra decir que nada es 100% seguro. Hay que entender TouchID más como una función de conveniencia, en la actualidad, que como una capa de seguridad extra.
Justo unas horas antes de publicar este post, de hecho, el Chaos Computer Club ha conseguido burlar la identificación por TouchID usando una imagen en muy alta resolución (2.400 ppp) del dedo del usuario. Apple de momento no ha respondido al anuncio.
Hablando de seguridad, otro detalle importante: Apple asegura que las huellas digitalizadas durante el proceso de configuración se almacenan únicamente en una parte segura de la memoria del dispositivo. Nunca se envían a la red ni se almacenan en servidores externos.
CAMARA

1. Disparo rápido. El teléfono puede tomar hasta 10 imágenes por segundo y seleccionar de forma automática aquellas que probablemente preferirá el usuario. Siempre es posible seleccionar otras y descartar las que no se quieran del grupo de forma sencilla. Esta parte, la de elegir y descartar fotografías tomadas en modo de disparo rápido, está bastante mejor implementada que en otros teléfonos que he probado y que a menudo guardan todas las fotos en la memoria de forma separada o fuerzan a elegir una o varias al momento.
2. Flash duotono. Es el primer flash de doble temperatura de color en telefonía móvil. El iPhone calcula como de cálida o fría debe ser la luz del flash para ajustarse a la que hay en la escena antes de disparar, y genera la temperatura correcta usando ambos flashes con diferentes intensidades. El resultado son fotos con flash en los que los colores son mucho más naturales, aunque no deja de ser un flash de teléfono móvil y por tanto de potencia y alcance escasos.
3. Vídeo en alta velocidad. La cámara tiene un modo de grabación de video en alta velocidad, hasta 120 cuadros por segundo con resolución 720p. Es un modo de grabación independiente del de vídeo normal. Es decir, hay que grabar la escena sabiendo que queremos parte de ella a cámara lenta. Lo ingenioso aquí no es tanto la capacidad de grabar a 120 cuadros por segundo (otros móviles y varias cámaras de fotografía permiten grabar a 60 o 120 cuadros por segundo, aunque pocos lo hacen a alta resolución) sino la impecable interfaz para seleccionar las partes del vídeo que queremos que se vean a cámara lenta y cuáles se mantendrán a 30 cuadros por segundo, la velocidad normal. Es intuitivo y fácil y el resultado es sorprendente. Lo mejor es que el vídeo se almacena en la memoria siempre en 120 cuadros, de forma que es posible volver y editar diferentes partes si lo preferimos.